La receta de torrijas de nuestras abuelas son únicas, eran las mejores del mundo. Ellas las hacían siempre con un pan especial, logrando ese punto mágico en el que el pan está bien empapado en leche pero aún conserva la suficiente entereza como para no desintegrarse en su viaje a la sartén, previo unte en huevo batido.

Aquí os dejamos la auténtica receta de torrijas de la abuela más sencilla pero increiblemente ricas que pruebes.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 barra de pan para torrijas, de viena, candeal o cualquier pan de miga densa.
  • 1 litro de leche entera fresca (si es de tetrabrik, 900 ml de leche más 100 ml de nata)
  • 2 huevos
  • 1/2 rama de canela
  • Canela en polvo
  • Azúcar
  • Aceite de girasol o de oliva suave

Preparación

  1. Cocer la leche con tres cucharadas de azúcar y la rama de canela durante 10 minutos a fuego suave, con cuidado de que no se vaya.

  2. Cortar el pan en rebanadas de dos dedos de grosor. Repartirlas en una fuente baja y empaparlas con la leche, eliminando la canela.

  3. Batir los huevos en un plato hondo. Preparar un plato con papel de cocina, y otro con azúcar mezclado con canela en polvo al gusto.

  4. Calentar aceite abundante en una sartén. Escurrir muy ligeramente las torrijas sin apretarlas (tienen que conservar la leche, pero no chorrear), pasarlas por el huevo ayudándose por unas palas o cucharas, y freírlas en el aceite muy caliente. Sacarlas al plato con papel para que pierdan el exceso de grasa.

  5. Pasarlas finalmente por el azúcar con canela, y de ahí a la fuente en la que se vayan a servir. Están buenísimas calientes y a temperatura ambiente, y mejor consumirlas en el día sin que pasen por la nevera.

Opcional: Si os gusta la miel, con una cucharita pequeña con miel id echandole por encima al final cuando ya esten el plato para comer.

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